martes, 12 de marzo de 2013
Emigracion En Colombia
Martes 05 De Febrero Del 2013
El término se refiere al fenómeno de emigración masiva de colombianos que han abandonado el país derivado de la difícil situación económica, el deterioro de la calidad de vida y la intensificacion del conflicto interno hacia finales del siglo XX, orillándolos a buscar una mejor calidad de vida o seguridad ante la persecución o el desempleo. Las autoridades colombianas afirman que este movimiento alcanzó su nivel más alto en el año 2000. Según otras estimaciones el fenómeno continua con igual fuerza. En las encuestas sobre el perfil de los colombianos en las grandes ciudades, el 35 por ciento responde que “si tuviera los medios se iría a vivir a otro país”, sin embargo, cabe destacar que muchos de los emigrantes disponen de buenas o muy buenas condiciones de vida en el país, lo que responde más bien a un interés por mayor seguridad en sus vidas de parte de este grupo. Gradualmente la emigración ha ido disminuyendo debido a la notable mejoría que Colombia a experimentado hacia finales de la primera década del siglo XXI. Hay también un fuerte desplazamiento interno debido a que la violencia se centra en puntos rurales del país.
La crisis económica mundial ha reducido mucho la tolerancia hacia los inmigrantes en los países destinos. Los destinos de migración más populares en América son: Estados Unidos que ha sido el principal receptor desde los años 60, encontrando gran cantidad de emigrantes entre los 70 y 80, siendo este país el que mayor número de colombianos tiene como residentes y siendo los colombianos uno de los grupos de inmigrantes mayoritarios en territorio estadounidense, Venezuela que tuvo una recepción importante hacia los años 70 hasta que empezaron sus múltiples y complicados problemas internos lo cual invirtió la tendencia, siendo ahora Colombia un receptor importante de personas procedentes de Venezuela, y en menor medida Ecuador, Panamá,Canadá, México, Brasil y Argentina.
En Europa, España tiene la comunidad colombiana más grande del continente y le siguen en importancia Alemania, Italia, Holanda y el Reino Unido.
Los destinos preferidos de los emigrantes colombianos hoy día se concentran entre Norteamérica y Europa, siendo Australia una nuevo destino que cada vez despierta mayor interés en este grupo.
Se estima que cerca de cuatro millones de personas habitan fuera del país, según cifras conservadoras de la Cancillería.
La apertura económica y la notable mejoría en la seguridad están mostrando a Colombia como un país un con un futuro económico y una calidad de vida prometedora en un futuro próximo, hoy día es la cuarta economía de Latino América, después de Brasil, México y Argentina. Esto contribuye a una mayor confianza hacia el país de parte de los colombianos, esta actitud se nota mucho más en la población joven y en las nuevas generaciones. Esto también hace de Colombia, un foco para las inversiones extranjeras, cada vez mayores en el país. De esta manera y al ritmo del crecicimiento de su economía, Colombia aparece como una de las tres economías más prometedoras de América para la próxima generación de países industrializados junto a Brasil y México.
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El término se refiere al fenómeno de emigración masiva de colombianos que han abandonado el país derivado de la difícil situación económica, el deterioro de la calidad de vida y la intensificacion del conflicto interno hacia finales del siglo XX, orillándolos a buscar una mejor calidad de vida o seguridad ante la persecución o el desempleo. Las autoridades colombianas afirman que este movimiento alcanzó su nivel más alto en el año 2000. Según otras estimaciones el fenómeno continua con igual fuerza. En las encuestas sobre el perfil de los colombianos en las grandes ciudades, el 35 por ciento responde que “si tuviera los medios se iría a vivir a otro país”, sin embargo, cabe destacar que muchos de los emigrantes disponen de buenas o muy buenas condiciones de vida en el país, lo que responde más bien a un interés por mayor seguridad en sus vidas de parte de este grupo. Gradualmente la emigración ha ido disminuyendo debido a la notable mejoría que Colombia a experimentado hacia finales de la primera década del siglo XXI. Hay también un fuerte desplazamiento interno debido a que la violencia se centra en puntos rurales del país.
La crisis económica mundial ha reducido mucho la tolerancia hacia los inmigrantes en los países destinos. Los destinos de migración más populares en América son: Estados Unidos que ha sido el principal receptor desde los años 60, encontrando gran cantidad de emigrantes entre los 70 y 80, siendo este país el que mayor número de colombianos tiene como residentes y siendo los colombianos uno de los grupos de inmigrantes mayoritarios en territorio estadounidense, Venezuela que tuvo una recepción importante hacia los años 70 hasta que empezaron sus múltiples y complicados problemas internos lo cual invirtió la tendencia, siendo ahora Colombia un receptor importante de personas procedentes de Venezuela, y en menor medida Ecuador, Panamá,Canadá, México, Brasil y Argentina.
En Europa, España tiene la comunidad colombiana más grande del continente y le siguen en importancia Alemania, Italia, Holanda y el Reino Unido.
Los destinos preferidos de los emigrantes colombianos hoy día se concentran entre Norteamérica y Europa, siendo Australia una nuevo destino que cada vez despierta mayor interés en este grupo.
Se estima que cerca de cuatro millones de personas habitan fuera del país, según cifras conservadoras de la Cancillería.
La apertura económica y la notable mejoría en la seguridad están mostrando a Colombia como un país un con un futuro económico y una calidad de vida prometedora en un futuro próximo, hoy día es la cuarta economía de Latino América, después de Brasil, México y Argentina. Esto contribuye a una mayor confianza hacia el país de parte de los colombianos, esta actitud se nota mucho más en la población joven y en las nuevas generaciones. Esto también hace de Colombia, un foco para las inversiones extranjeras, cada vez mayores en el país. De esta manera y al ritmo del crecicimiento de su economía, Colombia aparece como una de las tres economías más prometedoras de América para la próxima generación de países industrializados junto a Brasil y México.
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El Descenso De La Poblacion Indigena De Colombia.
El Descenso Indigena De Colombia
POBLACIÓN INDÍGENA Y EXPLOTACIÓN DE MINAS
POBLACIÓN INDÍGENA Y EXPLOTACIÓN DE MINAS
Los
grupos Quillacingas y Pasto no opusieron resistencia a los
españoles quienes se posesionaron de su territorio “casi sin
costo” (Romoli,1977-78, 17), razón por la cual reciben de
lleno los efectos devastadores de la conquista, al convertirse en mano
de obra preferencial para el laboreo de minas. Al referirse a
la tasación impuesta por Tomás López en su visita realizada
en 1558 Moreno Ruiz (1971, 428) anota:
“esta tasa que estableció anteriormente el oidor Tomás López, parece que no se cumplió, pues
ni los indios, ni los españoles quedaron conforme. Los
indios por que, salvo los pastos tenían poco algodón y
técnica de tejido, por lo que prefirieron seguir prestando servicio en
las minas de las provincias de los Abades, Quillacingas y
Sibundoyes y de este modo, llegar a cubrir la tasa que se
les había impuesto con lo cual pasaron a trabajar en las minas 1.405
indios. Los españoles aceptaron este cambio en la percepción
de la tasa”.
El
traslado de población para la explotación de minas era
frecuente muchas veces no sólo de los tributarios sino de
familias completas, tal como lo atestigua fray Jerónimo de Escobar
(/1582/ 1983: 294) al referirse al pueblo de Yscanzé (actual
Descansé):
“Estos
indios de aquí como en su tierra no se han descubierto
hasta ahora minas, los han sacado y llevado a las minas de
Almaguer, donde hoy en día están por lo cual han muerto muchos”.
En
una Cédula Real (1590) en la cual se autoriza a la
Audiencia de Quito la población de una Villa o Ciudad de
Indios Junto a las Minas de Zaruma en el Ecuador, se lee:
“...y
que la tierra de Zarama es sana, fértil y abundante de metales, sólo hay
falta de naturales, y esto se podría remediar con poblar
allí dos o tres mil indios Qyillacingas, Pastos Lata cungas, Purháes,
Sichos y Chimbos, llevando de cada nación un número que no
hiciese falta en sus poblaciones y que a éstos se les diesen
tierras y casas hechas y fuesen adscriptos a la labor de aquel cerro y
se les pagasen sus jornales poblándose allí una villa o
ciudad donde así mismo se diesen minas y aguas a los pobladores” (Garcés, 1935: 459, Colección de Cédulas Reales, Fl. 227 , Tomo Primero 1538-1600).
Se
constata el traslado de familias indígenas, pues se propone
poblarlos en villas, traslados que se realizan
interregionalmente y cubren el territorio adscrito a la Audiencia de
Quito. A pesar de que en la visita de Rodríguez de San
Isidro de Manrique, realizada en 1638, se ordena a los
encomenderos cesar con esta práctica, amenazándolos con la confiscación
de sus encomiendas, 30 años después (1668), el visitador
Inclán Valdés, dió autorización para que indios quillacingas
fueran llevados a las minas de Almaguer o a la zona Abad,
lo cual confirma la permanencia de los traslados desde lugares
distantes. (Calero, 1991:166-171).
En
las curvas de población elaboradas para las dos etnias
asentadas en el Valle de Sibundoy (véase gráfico No. 1:
población Inga-Kamsá, Valle de Sibundoy, siglos XVI-XX y No. 2: Indices de crecimiento población Inga-Kamsá, siglos XVI-XX) teniendo
en cuenta los asentamientos diferenciados, y que cubren el
período comprendido desde mediados del siglo XVI (1558) hasta el presente (1988) 12 , se hace evidente la catástrofe poblacional que sufren estas etnias entre 1558 y 1590, es decir, durante la segunda mitad del siglo XVI, lo cual es más acentuado para la población Kamsá, que pasa de un índice de crecimiento del 43.33 en 1570, a uno de 16.66 en 1590, (gráfico No. 2.) asumiendo como año base 1558 = 100.
Por su parte, los Inga pasan de un 86.25 a un 37.75, en el mismo período de referencia.
Sin
embargo entre la visita de 1558 y la de 1560 (Anónimo;
transcripción de Hermes Tovar. 1988:26), con tan sólo un año
de diferencia, se reporta un vertiginoso ascenso de la población
Kamsá correspondiente a 1.000 tributarios más, cifra que no se
tomó en cuenta para la elaboración de los gráficos, por
considerar que representa un aumento muy alto en un período
tan corto. Sinembargo, vale la pena presumir que el apogeo de la
explotación de las minas de oro durante estos años, pudo
acrecentar la población a través del traslado de población
indígena procedente de otros lugares para labores en minería, tal como
se ha venido señalando.
El
decrecimiento de población durante la segunda mitad del
siglo XVI es resultado en gran parte del trabajo compulsivo
en las minas que implicaba traslados de población al interior de la
frontera establecida los cuales se realizaban de manera
indistinta tanto desde el punto de vista étnico como
geográfico: habitantes de los andes, del piedemonte y de las
tierras bajas, se interrelacionaban constantemente, tal vez
manteniendo patrones de poblamiento anteriores a la
conquista.
Debido
a la relación establecida entre la región de Almaguer y
Sibundoy y de este Valle con Descansé y Condagua, (alto
Caquetá) podemos presumir el intercambio de tributarios entre
estas zonas y la consecuente diezmación de indios por el trabajo. de
las minas, en el período considerado. Estos traslados de
población se continúan hasta mediados del siglo XVIII al
tiempo con la persistencia de la mita minera, tal como se infiere de la
siguiente anotación de Friede (1967, 61):
“en las listas de indios bautizados en Mocoa en 1775 (Arch. 4 sign 9386),
se encuentran apellidos como Chicunque, Mavisoy, Tandioy,
Omne, Jacanamejoy, Peña, Quinche, que patentiza la traída de
indios forasteros originarios de la región situada al sur del
Macizo Central Colombiano y del valle de Sibundoy”.
Es
posible entonces que así como población de la etnia Pasto
fue traída al Valle de Sibundoy para explotar las minas de
veta en el mismo, a su vez en este período o posteriormente, población
del Valle fue llevada a las minas de aluvión en los
alrededores de Mocoa. Estos continuos desplazamientos de
población en el valle pueden ayudar a explicar la tendencia de la
constante disminución de población desde mediados del siglo XVI
hasta finales del siglo XVII, (Véase gráfico No. 1).
Pero no fue solamente el extenuante trabajo en las minas de veta o de aluvión; según Romoli (1577-78:33), al referirse a las visitas de Tomás López en 1558 y a la de Valverde en 1570:
“En los doce años entre la primera visita y la segunda, no
hubo, que se sepa, guerra, revuelta, hambre, trato de
esclavos ni expediciones mayores de las que solían llevar
gran cantidad de indios de servicio, de los cuales pocos regresaron a
sus hogares. La minería era poca y para ella no era preciso
hacer traslados de trabajadores a climas malsanos (...)
Parece pues, que las principales causales de la enorme disminución
de la población indígena entre 1558 y 1570 haya sido la evasión y
la epidemia de viruela que azotó al país en 1566. Para 1588
registra otra gran epidemia de viruela (Romoli, 1962: 259).
Estas
consideraciones cuestionarían la posible introducción de
fuerza de trabajo al Valle y de éste a otras regiones,
implicando esto que el dato de 4.000 tributarios Kamsá para 1560
en Sibundoy sería inconsistente; a pesar de ello otras fuentes nos
indican que vale la pena considerarlo.
Con
respecto al marcado descenso de población, Calero (1991,
205-206) refiriéndose al Distrito de Pasto, sostiene: “la
parte norte del río Juanambú y la parte baja del río Guaitara, junto
con Sibundoy, sufrieron la más numerosa pérdida de población
india”. Y al comparar la información demográfica de finales
del siglo XVI aportada por el Corregidor Ortega (1590) con
la del Gobernador Rodrigo de Mañosca de finales del XVII (1688 - 1691)
deduce que la población del Distrito de Pasto sigue en
declinación a lo largo del siglo XVII, de lo cual no se
escapa Sibundoy.
La
afirmación que hace Bonilla (1968:18), —después de
referirse a las incursiones misioneras al Valle entre 1547 y
1600—, “tenemos entonces, que el siglo XVII sorprendió al
recóndito vallecillo gozando de la tranquilidad que le deparaba su
aislamiento”, debe cuestionarse, pues, como se ha
demostrado, el Valle no permaneció aislado y la continua
disminución de la población indígena durante el siglo XVII nos lleva a
pensar que siguieron sufriendo los embates de la
colonización española. Entre 1590 y 1688 se registran tasas
de crecimiento negativas: -2.6% en el caso kamsá y -1.37% en el inga
(Ver tabla No. 3).
Al
final del siglo XVII, la población de las tierras bajas en
general continúa decreciendo, mientras que la de las tierras
altas había alcanzado su punto más bajo, iniciando su
recuperación.
Sólo
durante el siglo XVIII se empieza a observar una relativa
estabilización después de su casi desaparición hacia finales
del XVI (Véase gráfico No. 1) de la población indígena del
Valle. Según Calero (1988:275), en el siglo XVIII en el Distrito de
Pasto la incipiente recuperación de población indígena
acontece más tempranamente que en la mayoría de los lugares
de la Nueva Granada, “donde el número de nativos continúa decayendo
durante gran parte del siglo XVIII”. Así entre 1688 y 1711, las
tasas de crecimiento se tornan positivas: 1.32% para los inga y 4% para los kamsá.(Ver tabla No.3).
En
cuanto a los grupos indígenas de Ecija de los Sucumbios y
Mocoa en el Alto Caquetá, Llanos y Pineda Camacho (1982)
coinciden también en señalar el fuerte descenso de población indígena
en la segunda mitad del siglo XVI concomitante con un relativo
esplendor económico, producido por la explotación aurífera,
que se mantiene sólo hacia la segunda mitad del siglo XVII,
cuando quedan despobladas estas ciudades debido al levantamiento y
rebelión de indios. Para el año de 1681, la ciudad de Mocoa
estaba destruida.
Esta
despoblación coincide con el abandono de la explotación
intensiva de las minas de oro del piedemonte oriental y se
inicia así, un proceso de retroceso de la frontera minera,
lo cual impide que la frontera oriental como tal se cierre y desaparezca
en el sentido de que esta zona de explotación minera sea
incorporada al centro andino; por el contrario permanece con
su condición de territorio marginal. Se cumple en este caso la tercera
acepción de frontera que distingue Mellafe (1968,11):
“un
espacio geográfico dado en el cual los procesos de
producción de estructuración institucional y social. no se han integrado aún en un continuo normal, pero están en camino de formación o de transformación sumamente drástica (...) Este
proceso presupone, además (...) un choque o fusión y
entronque cultural de dos o más horizontes culturales distintos.”
La
actividad minera amplía su frontera hacia las tierras bajas
del Pacífico, después de 1610. Esta área de tierras bajas
se extendía, desde la cuenca del río Mira al sur hasta los ríos
Timbiquí y Naya al norte y desde los picos de la cordillera en el
este hasta el litoral Pacífico en el Oeste, como se anotó.
Para
1630, se sojuzga a los guerreros Sindagua. Los
sobrevivientes son llevados a Santa María del Puerto para
ser empleados en trabajos agrícolas y mineros. Como lo señala Calero
(1991:179), “con los sindagua bajo control y con la fundación
de dos nuevas poblaciones -Santa María del Puerto en las
riberas del Telembí (actual Barbacoas) y Santa Bárbara de la
Isla del Gallo—, la región se encontraba lista para el período
de bonanza minero”.
Como
resultado del descenso de población anotado para las
tierras bajas, la mano de obra negra se importa desde
finales del siglo XVI (1592) y ya para 1684 son numerosos los negros que
trabajan en esta zona.
“El
desarrollo posterior de la economía minera —y en su
efectivo crecimiento— debe asociarse al crecimiento
paulatino de las cuadrillas de esclavos, por lo menos en los
yacimientos del Chocó, en Raposo, en Caloto y en Barbacoas. De otro
lado, la movilidad de la mano de obra esclava, es decir, su
traslado de un distrito a otro y a las haciendas de trapiche en el Valle del Cauca, explicaría las alternativas de un crecimiento minero en Caloto-Nóvita-Caloto.” (Colmenares, 1979:170).
La
minería hacia la vertiente occidental y costa Pacífica es
supervisada por españoles residentes en Pasto y Popayán.
Hacia 1699 el boom minero de Barbacoas había disminuido,
registrándose un descenso de residentes españoles, de 40 a 16,
constituyéndose este fenómeno en un índice del decaimiento
de la temprana prosperidad de la región (Calero 1991:180);
esto se traduce en el inicio del abandono de la zona, produciéndose así
otro proceso de retroceso de la frontera minera con la
consiguiente exclusión y marginamiento de las tierras bajas del desarrollo de la región andina perteneciente a la Gobernación de Popayán.
La
vertiente oriental andina o piedemonte amazónico (valle de
Sibundoy, Iscancé, Yunguillo, Mocoa, Ecija de Sucumbíos)
hasta el siglo XVIII, se encuentra entre dos fuerzas que
jalonan: la andina (el Distrito de Pasto, Gobernación de Popayán) y la
selvática (Provincia de Mocoa) en cuanto a regimen de
producción, dominio político y religioso se refiere. Mocoa
es la puerta de entrada a las tierras bajas y los grupos que allí
habitaban se comportaban como los de selva para los españoles en
cuanto a lo indómito y lo belicosos, lo cual no se cumple
para Quillacingas y Pastos, quienes no opusieron resistencia
a los españoles en forma abierta, como se ha señalado. Mocoa, era la
sede de las misiones franciscanas del Putumayo y Caquetá
desde donde ejercían su influencia colonizadora.
La Demografia.
viernes 01 de febrero del 2013
La demografía (del griego δήμος dēmos 'pueblo' y γραφία grafía 'trazo, descripción' –estudio de la población–) es la ciencia que tiene como objetivo el estudio de las poblaciones humanas y que trata de su dimensión, estructura, evolución y características generales.
La demografía estudia estadísticamente la estructura y la dinámica de las poblaciones, así como los procesos concretos que determinan la formación, la conservación y la desaparición de las poblaciones. Tales procesos, en su forma más agregada, son los de fecundidad, mortalidad y migración -emigración e inmigración-.
La demografía (del griego δήμος dēmos 'pueblo' y γραφία grafía 'trazo, descripción' –estudio de la población–) es la ciencia que tiene como objetivo el estudio de las poblaciones humanas y que trata de su dimensión, estructura, evolución y características generales.
La demografía estudia estadísticamente la estructura y la dinámica de las poblaciones, así como los procesos concretos que determinan la formación, la conservación y la desaparición de las poblaciones. Tales procesos, en su forma más agregada, son los de fecundidad, mortalidad y migración -emigración e inmigración-.
Definición de población
Massimo Livi Bacci, en su Introducción a la demografía, , indica que la demografía requiere una previa definición de su objeto de estudio, es decir, de la población:1 2Por población se entiende un conjunto de individuos, constituido de forma estable, ligado por vínculos de reproducción e identificado por características territoriales, políticas, jurídicas, étnicas o religiosas... Una población, pues, se definirá como tal si tiene continuidad en el tiempo y si esta continuidad está asegurada por vínculos de reproducción que ligan padres e hijos y garantizan la sucesión de las generaciones. Finalmente, una población se define también por las características que trazan su perfil y sus límites.... Los límites y fronteras de las distintas poblaciones son tales que los agregados así definidos asumen su propia autonomía y estabilidad, reproduciéndose y conservándose en el tiempo.
Una población, tal como se ha definido, tiende a perpetuarse y a permanecer en el tiempo, pero ello no significa que sea eterna...
Una población se extingue porque la natalidad es insuficiente para compensar la mortalidad, o porque poblaciones inicialmente distintas se fusionan entre sí.1
Definición de demografía
Para Livi Bacci, aclarado en buena medida el concepto de población se puede acometerse el de demografía:1A partir de la definición de población puede deducirse una definición de la demografía, la cual estudiaría aquellos procesos que determinan la formación, la conservación y la desaparición de las poblaciones. Tales procesos, en su forma más agregada, son los de fecundidad, mortalidad y movilidad. La variedad de combinaciones de estos fenómenos, interdependientes entre sí, supone la velocidad de las modificaciones de la población, tanto en sus dimensiones numéricas como en su estructura. Massimo Livi Bacci, Introducción a la demografía1http://www.google.com.co/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&cad=rja&docid=S3oypTtSJwRkiM&tbnid=1SrYzkJzl3vZ7M:&ved=0CAUQjRw&url=http%3A%2F%2Fwww.eumed.net%2Fcursecon%2F2%2Fcursodem.htm&ei=oqU_Uc2QEZKe8QS6oIDgDQ&bvm=bv.43287494,d.eWU&psig=AFQjCNEADggWDXNTmj3aFQQWm_XLitv-kQ&ust=1363212062724155
viernes 01 de febrero del 2013
http://riosucio-choco.gov.co/apc-aa-files/34663539366362663939316564643930/geografia_mapa_colombia.jpg
El ensayo es un tipo de prosa que brevemente analiza, interpreta o
evalúa un tema. Se considera un género literario, al igual que la
poesía, la ficción y el drama.
Las características que debe tener un ensayo son las siguientes:
Un ensayo es una obra literaria breve, de reflexión subjetiva, en la que el autor trata de una manera personal, no exhaustiva, y en la que muestra —de forma más o menos explícita— cierta voluntad de estilo. Esto último propone crear una obra literaria, no simplemente informativa. Puede tratar sobre temas de literatura, filosofía, arte, ciencias y política, entre otros.
Sólo en la edad contemporánea este tipo de obras ha llegado a alcanzar una posición central.
En la actualidad está definido como género literario, debido al lenguaje, muchas veces poético y cuidado que usan los autores, pero en realidad, el ensayo no siempre podrá clasificarse como tal. En ocasiones se reduce a una serie de divagaciones y elucubraciones, la mayoría de las veces de aspecto crítico, en las cuales el autor expresa sus reflexiones acerca de un tema determinado o, incluso, sin específico tema alguno.
Ortega y Gasset lo definió como «la ciencia sin la prueba explícita». Alfonso Reyes, por otra parte, afirmó que «el ensayo es la literatura en su función ancilar» —es decir, como esclava o subalterna de algo superior—, y también lo definió como «el Centauro de los géneros». El crítico Eduardo Gómez de Baquero —más conocido como Andrenio— afirmó en 1917 que «el ensayo está en la frontera de dos reinos: el de la didáctica y el de la poesía, y hace excursiones del uno al otro». Y por su parte Eugenio D'Ors lo definió como la «poetización del saber».
Su origen se encuentra en el género epidíctico de la antigua oratoria grecorromana, y ya Menandro el Rétor, aludiendo al mismo bajo el nombre de «charla», expuso algunas de sus características en sus Discursos sobre el género epidíctico:
Utiliza la modalidad discursiva expositivo-argumentativa y un tipo de «razonamientos blandos» que han sido estudiados por Chaïm Perelman y Lucie Ollbrechts-Tyteca en su Tratado de la argumentación.
A esto convendría añadir que en el ensayo existe además, como bien ha apreciado el crítico Juan Marichal, una «voluntad de estilo», una impresión subjetiva que es también de orden formal.
Otros géneros didácticos emparentados con el ensayo son:
Este artículo trata sobre el género literario. Para otros usos de este término, véase Ensayo (desambiguación).
Véase también: Género didáctico.
Michel Eyquem de Montaigne, creador moderno del género ensayístico, retratado por Daniel Dumonstier.
Las características que debe tener un ensayo son las siguientes:
- Es un escrito serio y fundamentado que sintetiza un tema de gran significación.
- Posee un carácter preliminar, introductorio de carácter propedéutico.
- Se expresa en un estilo denso y no se acostumbra la aplicación detallada.
Definición y origen del ensayo
El ensayo consiste en la interpretación o explicación de un determinado tema —humanístico, filosófico, político, social, cultural, deportivo, por tomar algunos ejemplos—, sin que sea necesariamente obligado usar un aparataje documental, es decir, desarrollado de manera libre, asistemática, y con voluntad de estilo. Se trata de un acto de habla perlocutivo.Un ensayo es una obra literaria breve, de reflexión subjetiva, en la que el autor trata de una manera personal, no exhaustiva, y en la que muestra —de forma más o menos explícita— cierta voluntad de estilo. Esto último propone crear una obra literaria, no simplemente informativa. Puede tratar sobre temas de literatura, filosofía, arte, ciencias y política, entre otros.
Sólo en la edad contemporánea este tipo de obras ha llegado a alcanzar una posición central.
En la actualidad está definido como género literario, debido al lenguaje, muchas veces poético y cuidado que usan los autores, pero en realidad, el ensayo no siempre podrá clasificarse como tal. En ocasiones se reduce a una serie de divagaciones y elucubraciones, la mayoría de las veces de aspecto crítico, en las cuales el autor expresa sus reflexiones acerca de un tema determinado o, incluso, sin específico tema alguno.
Ortega y Gasset lo definió como «la ciencia sin la prueba explícita». Alfonso Reyes, por otra parte, afirmó que «el ensayo es la literatura en su función ancilar» —es decir, como esclava o subalterna de algo superior—, y también lo definió como «el Centauro de los géneros». El crítico Eduardo Gómez de Baquero —más conocido como Andrenio— afirmó en 1917 que «el ensayo está en la frontera de dos reinos: el de la didáctica y el de la poesía, y hace excursiones del uno al otro». Y por su parte Eugenio D'Ors lo definió como la «poetización del saber».
Su origen se encuentra en el género epidíctico de la antigua oratoria grecorromana, y ya Menandro el Rétor, aludiendo al mismo bajo el nombre de «charla», expuso algunas de sus características en sus Discursos sobre el género epidíctico:
- Tema libre (elogio, vituperio, exhortación).
- Estilo sencillo, natural, amistoso.
- Subjetividad (la charla es personal y expresa estados de ánimo).
- Se mezclan elementos (citas, proverbios, anécdotas, recuerdos personales).
- Sin orden preestablecido (se divaga), es asistemático.
- Extensión variable.
- Va dirigido a un público amplio.
- Conciencia artística.
- Libertad temática y de construcción.
Utiliza la modalidad discursiva expositivo-argumentativa y un tipo de «razonamientos blandos» que han sido estudiados por Chaïm Perelman y Lucie Ollbrechts-Tyteca en su Tratado de la argumentación.
A esto convendría añadir que en el ensayo existe además, como bien ha apreciado el crítico Juan Marichal, una «voluntad de estilo», una impresión subjetiva que es también de orden formal.
Otros géneros didácticos emparentados con el ensayo son:
- El discurso (en el sentido de «discurrir» sobre un tema concreto).
martes 29 de enero del 2013
El Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, es la entidad encargada de producir el mapa oficial y la cartografía básica de Colombia; elaborar el catastro nacional de la propiedad inmueble; realizar el inventario de las características de los suelos; adelantar investigaciones geográficas como apoyo al desarrollo territorial; capacitar y formar profesionales en tecnologías de información geográfica y coordinar la Infraestructura Colombiana de Datos Espaciales (ICDE).
Tiene como objetivo cumplir el mandato constitucional referente a la elaboración y actualización del mapa oficial de la República; desarrollar las políticas y ejecutar los planes del Gobierno Nacional en materia de cartografía, agrología, catastro y geografía, mediante la producción, análisis y divulgación de información catastral y ambiental georeferenciada, con el fin de apoyar los procesos de planificación y ordenamiento territorial.[cita requerida]
Se conoce como Carta Internacional de Derechos Humanos1 al siguiente conjunto de documentos sobre derechos humanos, proclamados por las Naciones Unidas, en diversos momentos:
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2200A (XXI), de 16 de diciembre de 1966, entrada en vigor el 23 de marzo de 1976.
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2200A (XXI), de 16 de diciembre de 1966 y entrada en vigor el 3 de enero de 1976.
Los protocolos facultativos correspondientes (el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte)
La Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948 en París.
La Declaración Universal de Derechos Humanos tiene carácter de derecho internacional consuetudinario; puesto constituye unas orientaciones o líneas a seguir, aunque es citada frecuentemente en las leyes fundamentales o constituciones de muchos de países y en otras legislaciones nacionales, no obstante, no tiene el tratamiento de acuerdo internacional o tratado internacional.
Los dos Pactos Internacionales: el de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el de Derechos Civiles y Políticos, constituyen acuerdos vinculantes, aprobados por la Asamblea General en 1966, desarrollan la Declaración Universal, ya que plasman en obligaciones jurídicas los derechos que figuran en ella y establecen órganos para vigilar el cumplimiento por los Estados partes. Estos dos Pactos reciben también el nombre de Pactos de Nueva York.
Los protocolos facultativos (facultativo en su acepción de opcional) que pueden acompañar a los tratados de derecho humanos establecen procedimientos (por ejemplo, de investigación, denuncia o comunicación) en relación con el tratado principal, o bien, desarrollan aspectos particulares del mismo. Los protocolos facultativos tienen el estatus de tratados internacionales y están abiertos a una firma y ratificación adicional por los estados parte de tratado principal. Unos protocolos facultativos requieren ser parte del tratado principal y otros no, según se acuerde en la redacción de los mismos.
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