martes, 12 de marzo de 2013

video sobre la emigracion

Emigracion En Colombia

Martes 05 De Febrero Del 2013
El término se refiere al fenómeno de emigración masiva de colombianos que han abandonado el país derivado de la difícil situación económica, el deterioro de la calidad de vida y la intensificacion del conflicto interno hacia finales del siglo XX, orillándolos a buscar una mejor calidad de vida o seguridad ante la persecución o el desempleo. Las autoridades colombianas afirman que este movimiento alcanzó su nivel más alto en el año 2000. Según otras estimaciones el fenómeno continua con igual fuerza. En las encuestas sobre el perfil de los colombianos en las grandes ciudades, el 35 por ciento responde que “si tuviera los medios se iría a vivir a otro país”, sin embargo, cabe destacar que muchos de los emigrantes disponen de buenas o muy buenas condiciones de vida en el país, lo que responde más bien a un interés por mayor seguridad en sus vidas de parte de este grupo. Gradualmente la emigración ha ido disminuyendo debido a la notable mejoría que Colombia a experimentado hacia finales de la primera década del siglo XXI. Hay también un fuerte desplazamiento interno debido a que la violencia se centra en puntos rurales del país.
La crisis económica mundial ha reducido mucho la tolerancia hacia los inmigrantes en los países destinos. Los destinos de migración más populares en América son: Estados Unidos que ha sido el principal receptor desde los años 60, encontrando gran cantidad de emigrantes entre los 70 y 80, siendo este país el que mayor número de colombianos tiene como residentes y siendo los colombianos uno de los grupos de inmigrantes mayoritarios en territorio estadounidense, Venezuela que tuvo una recepción importante hacia los años 70 hasta que empezaron sus múltiples y complicados problemas internos lo cual invirtió la tendencia, siendo ahora Colombia un receptor importante de personas procedentes de Venezuela, y en menor medida Ecuador, Panamá,Canadá, México, Brasil y Argentina.
En Europa, España tiene la comunidad colombiana más grande del continente y le siguen en importancia Alemania, Italia, Holanda y el Reino Unido.
Los destinos preferidos de los emigrantes colombianos hoy día se concentran entre Norteamérica y Europa, siendo Australia una nuevo destino que cada vez despierta mayor interés en este grupo.
Se estima que cerca de cuatro millones de personas habitan fuera del país, según cifras conservadoras de la Cancillería.
La apertura económica y la notable mejoría en la seguridad están mostrando a Colombia como un país un con un futuro económico y una calidad de vida prometedora en un futuro próximo, hoy día es la cuarta economía de Latino América, después de Brasil, México y Argentina. Esto contribuye a una mayor confianza hacia el país de parte de los colombianos, esta actitud se nota mucho más en la población joven y en las nuevas generaciones. Esto también hace de Colombia, un foco para las inversiones extranjeras, cada vez mayores en el país. De esta manera y al ritmo del crecicimiento de su economía, Colombia aparece como una de las tres economías más prometedoras de América para la próxima generación de países industrializados junto a Brasil y México.
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El Descenso De La Poblacion Indigena De Colombia.

El Descenso Indigena De Colombia

POBLACIÓN INDÍGENA Y EXPLOTACIÓN DE MINAS

Los grupos Quillacingas y Pasto no opusieron resistencia a los españoles quienes se posesionaron de su territorio “casi sin costo” (Romoli,1977-78, 17), razón por la cual reciben de lleno los efectos devastadores de la conquista, al convertirse en mano de obra preferencial para el laboreo de minas. Al referirse a la tasación impuesta por Tomás López en su visita realizada en 1558 Moreno Ruiz (1971, 428) anota:
“esta tasa que estableció anteriormente el oidor Tomás López, parece que no se cumplió, pues ni los indios, ni los españoles quedaron conforme. Los indios por que, salvo los pastos tenían poco algodón y técnica de tejido, por lo que prefirieron seguir prestando servicio en las minas de las provincias de los Abades, Quillacingas y Sibundoyes y de este modo, llegar a cubrir la tasa que se les había impuesto con lo cual pasaron a trabajar en las minas 1.405 indios. Los españoles aceptaron este cambio en la percepción de la tasa”.
El traslado de población para la explotación de minas era frecuente muchas veces no sólo de los tributarios sino de familias completas, tal como lo atestigua fray Jerónimo de Escobar (/1582/ 1983: 294) al referirse al pueblo de Yscanzé (actual Descansé):
“Estos indios de aquí como en su tierra no se han descubierto hasta ahora minas, los han sacado y llevado a las minas de Almaguer, donde hoy en día están por lo cual han muerto muchos”.
En una Cédula Real (1590) en la cual se autoriza a la Audiencia de Quito la población de una Villa o Ciudad de Indios Junto a las Minas de Zaruma en el Ecuador, se lee:
“...y que la tierra de Zarama es sana, fértil y abundante de metales, sólo hay falta de naturales, y esto se podría remediar con poblar allí dos o tres mil indios Qyillacingas, Pastos Lata cungas, Purháes, Sichos y Chimbos, llevando de cada nación un número que no hiciese falta en sus poblaciones y que a éstos se les diesen tierras y casas hechas y fuesen adscriptos a la labor de aquel cerro y se les pagasen sus jornales poblándose allí una villa o ciudad donde así mismo se diesen minas y aguas a los pobladores” (Garcés, 1935: 459, Colección de Cédulas Reales, Fl. 227 , Tomo Primero 1538-1600).

Se constata el traslado de familias indígenas, pues se propone poblarlos en villas, traslados que se realizan interregionalmente y cubren el territorio adscrito a la Audiencia de Quito. A pesar de que en la visita de Rodríguez de San Isidro de Manrique, realizada en 1638, se ordena a los encomenderos cesar con esta práctica, amenazándolos con la confiscación de sus encomiendas, 30 años después (1668), el visitador Inclán Valdés, dió autorización para que indios quillacingas fueran llevados a las minas de Almaguer o a la zona Abad, lo cual confirma la permanencia de los traslados desde lugares distantes. (Calero, 1991:166-171).
En las curvas de población elaboradas para las dos etnias asentadas en el Valle de Sibundoy (véase gráfico No. 1: población Inga-Kamsá, Valle de Sibundoy, siglos XVI-XX y No. 2: Indices de crecimiento población Inga-Kamsá, siglos XVI-XX)    teniendo en cuenta los asentamientos diferenciados, y que cubren el período comprendido desde mediados del siglo XVI   (1558) hasta el presente (1988) 12 , se hace evidente la catástrofe poblacional que sufren estas etnias entre 1558 y 1590, es decir, durante la segunda mitad del siglo XVI, lo cual es más acentuado para la población Kamsá, que pasa de un índice de crecimiento del 43.33 en 1570, a uno de 16.66 en 1590, (gráfico No. 2.) asumiendo como año base 1558 = 100.

  Por su parte, los Inga pasan de un 86.25 a un 37.75, en el mismo período de referencia.
Sin embargo entre la visita de 1558 y la de 1560 (Anónimo; transcripción de Hermes Tovar. 1988:26), con tan sólo un año de diferencia, se reporta un vertiginoso ascenso de la población Kamsá correspondiente a 1.000 tributarios más, cifra que no se tomó en cuenta para la elaboración de los gráficos, por considerar que representa un aumento muy alto en un período tan corto. Sinembargo, vale la pena presumir que el apogeo de la explotación de las minas de oro durante estos años, pudo acrecentar la población a través del traslado de población indígena procedente de otros lugares para labores en minería, tal como se ha venido señalando.
El decrecimiento de población durante la segunda mitad del siglo XVI es resultado en gran parte del trabajo compulsivo en las minas que implicaba traslados de población al interior de la frontera establecida los cuales se realizaban de manera indistinta tanto desde el punto de vista étnico como geográfico: habitantes de los andes, del piedemonte y de las tierras bajas, se interrelacionaban constantemente, tal vez manteniendo patrones de poblamiento anteriores a la conquista.
Debido a la relación establecida entre la región de Almaguer y Sibundoy y de este Valle con Descansé y Condagua, (alto Caquetá) podemos presumir el intercambio de tributarios entre estas zonas y la consecuente diezmación de indios por el trabajo. de las minas, en el período considerado. Estos traslados de población se continúan hasta mediados del siglo XVIII al tiempo con la persistencia de la mita minera, tal como se infiere de la siguiente anotación de Friede (1967, 61):
“en las listas de indios bautizados en Mocoa en 1775 (Arch. 4 sign 9386), se encuentran apellidos como Chicunque, Mavisoy, Tandioy, Omne, Jacanamejoy, Peña, Quinche, que patentiza la traída de indios forasteros originarios de la región situada al sur del Macizo Central Colombiano y del valle de Sibundoy”.
Es posible entonces que así como población de la etnia Pasto fue traída al Valle de Sibundoy para explotar las minas de veta en el mismo, a su vez en este período o posteriormente, población del Valle fue llevada a las minas de aluvión en los alrededores de Mocoa. Estos continuos desplazamientos de población en el valle pueden ayudar a explicar la tendencia de la constante disminución de población desde mediados del siglo XVI hasta finales del siglo XVII, (Véase gráfico No. 1).
Pero no fue solamente el extenuante trabajo en las minas de veta o de aluvión; según Romoli (1577-78:33), al referirse a las visitas de Tomás López en 1558 y a la de Valverde en 1570:
“En los doce años entre la primera visita y la segunda, no hubo, que se sepa, guerra, revuelta, hambre, trato de esclavos ni expediciones mayores de las que solían llevar gran cantidad de indios de servicio, de los cuales pocos regresaron a sus hogares. La minería era poca y para ella no era preciso hacer traslados de trabajadores a climas malsanos (...) Parece pues, que las principales causales de la enorme disminución de la población indígena entre 1558 y 1570 haya sido la evasión y la epidemia de viruela que azotó al país en 1566. Para 1588 registra otra gran epidemia de viruela (Romoli, 1962: 259).
Estas consideraciones cuestionarían la posible introducción de fuerza de trabajo al Valle y de éste a otras regiones, implicando esto que el dato de 4.000 tributarios Kamsá para 1560 en Sibundoy sería inconsistente; a pesar de ello otras fuentes nos indican que vale la pena considerarlo.
Con respecto al marcado descenso de población, Calero (1991, 205-206) refiriéndose al Distrito de Pasto, sostiene: “la parte norte del río Juanambú y la parte baja del río Guaitara, junto con Sibundoy, sufrieron la más numerosa pérdida de población india”. Y al comparar la información demográfica de finales del siglo XVI aportada por el Corregidor Ortega (1590) con la del Gobernador Rodrigo de Mañosca de finales del XVII (1688 - 1691) deduce que la población del Distrito de Pasto sigue en declinación a lo largo del siglo XVII, de lo cual no se escapa Sibundoy.
La afirmación que hace Bonilla (1968:18), —después de referirse a las incursiones misioneras al Valle entre 1547 y 1600—, “tenemos entonces, que el siglo XVII sorprendió al recóndito vallecillo gozando de la tranquilidad que le deparaba su aislamiento”, debe cuestionarse, pues, como se ha demostrado, el Valle no permaneció aislado y la continua disminución de la población indígena durante el siglo XVII nos lleva a pensar que siguieron sufriendo los embates de la colonización española. Entre 1590 y 1688 se registran tasas de crecimiento negativas: -2.6% en el caso kamsá y -1.37% en el inga (Ver tabla No. 3).
Al final del siglo XVII, la población de las tierras bajas en general continúa decreciendo, mientras que la de las tierras altas había alcanzado su punto más bajo, iniciando su recuperación.
Sólo durante el siglo XVIII se empieza a observar una relativa estabilización después de su casi desaparición hacia finales del XVI (Véase gráfico No. 1) de la población indígena del Valle. Según Calero (1988:275), en el siglo XVIII en el Distrito de Pasto la incipiente recuperación de población indígena acontece más tempranamente que en la mayoría de los lugares de la Nueva Granada, “donde el número de nativos continúa decayendo durante gran parte del siglo XVIII”. Así entre 1688 y 1711, las tasas de crecimiento se tornan positivas: 1.32% para los inga y 4% para los kamsá.(Ver tabla No.3).
En cuanto a los grupos indígenas de Ecija de los Sucumbios y Mocoa en el Alto Caquetá, Llanos y Pineda Camacho (1982) coinciden también en señalar el fuerte descenso de población indígena en la segunda mitad del siglo XVI concomitante con un relativo esplendor económico, producido por la explotación aurífera, que se mantiene sólo hacia la segunda mitad del siglo XVII, cuando quedan despobladas estas ciudades debido al levantamiento y rebelión de indios. Para el año de 1681, la ciudad de Mocoa estaba destruida.
Esta despoblación coincide con el abandono de la explotación intensiva de las minas de oro del piedemonte oriental y se inicia así, un proceso de retroceso de la frontera minera, lo cual impide que la frontera oriental como tal se cierre y desaparezca en el sentido de que esta zona de explotación minera sea incorporada al centro andino; por el contrario permanece con su condición de territorio marginal. Se cumple en este caso la tercera acepción de frontera que distingue Mellafe (1968,11):
“un espacio geográfico dado en el cual los procesos de producción de estructuración institucional y social. no se han integrado aún en un continuo normal, pero están en camino de formación o de transformación sumamente drástica (...) Este proceso presupone, además (...) un choque o fusión y entronque cultural de dos o más horizontes culturales distintos.”
La actividad minera amplía su frontera hacia las tierras bajas del Pacífico, después de 1610. Esta área de tierras bajas se extendía, desde la cuenca del río Mira al sur hasta los ríos Timbiquí y Naya al norte y desde los picos de la cordillera en el este hasta el litoral Pacífico en el Oeste, como se anotó.
Para 1630, se sojuzga a los guerreros Sindagua. Los sobrevivientes son llevados a Santa María del Puerto para ser empleados en trabajos agrícolas y mineros. Como lo señala Calero (1991:179), “con los sindagua bajo control y con la fundación de dos nuevas poblaciones -Santa María del Puerto en las riberas del Telembí (actual Barbacoas) y Santa Bárbara de la Isla del Gallo—, la región se encontraba lista para el período de bonanza minero”.
Como resultado del descenso de población anotado para las tierras bajas, la mano de obra negra se importa desde finales del siglo XVI (1592) y ya para 1684 son numerosos los negros que trabajan en esta zona.
“El desarrollo posterior de la economía minera —y en su efectivo crecimiento— debe asociarse al crecimiento paulatino de las cuadrillas de esclavos, por lo menos en los yacimientos del Chocó, en Raposo, en Caloto y en Barbacoas. De otro lado, la movilidad de la mano de obra esclava, es decir, su traslado de un distrito a otro y a las haciendas de trapiche en el Valle del Cauca, explicaría las alternativas de un crecimiento minero en Caloto-Nóvita-Caloto.” (Colmenares, 1979:170).
La minería hacia la vertiente occidental y costa Pacífica es supervisada por españoles residentes en Pasto y Popayán. Hacia 1699 el boom minero de Barbacoas había disminuido, registrándose un descenso de residentes españoles, de 40 a 16, constituyéndose este fenómeno en un índice del decaimiento de la temprana prosperidad de la región (Calero 1991:180); esto se traduce en el inicio del abandono de la zona, produciéndose así otro proceso de retroceso de la frontera minera con la consiguiente exclusión y marginamiento de las tierras bajas del desarrollo de la región andina perteneciente a la Gobernación de Popayán.
La vertiente oriental andina o piedemonte amazónico (valle de Sibundoy, Iscancé, Yunguillo, Mocoa, Ecija de Sucumbíos) hasta el siglo XVIII, se encuentra entre dos fuerzas que jalonan: la andina (el Distrito de Pasto, Gobernación de Popayán) y la selvática (Provincia de Mocoa) en cuanto a regimen de producción, dominio político y religioso se refiere. Mocoa es la puerta de entrada a las tierras bajas y los grupos que allí habitaban se comportaban como los de selva para los españoles en cuanto a lo indómito y lo belicosos, lo cual no se cumple para Quillacingas y Pastos, quienes no opusieron resistencia a los españoles en forma abierta, como se ha señalado. Mocoa, era la sede de las misiones franciscanas del Putumayo y Caquetá desde donde ejercían su influencia colonizadora.

La Demografia.

viernes 01 de febrero del 2013
La demografía (del griego δήμος dēmos 'pueblo' y γραφία grafía 'trazo, descripción' –estudio de la población–) es la ciencia que tiene como objetivo el estudio de las poblaciones humanas y que trata de su dimensión, estructura, evolución y características generales.
La demografía estudia estadísticamente la estructura y la dinámica de las poblaciones, así como los procesos concretos que determinan la formación, la conservación y la desaparición de las poblaciones. Tales procesos, en su forma más agregada, son los de fecundidad, mortalidad y migración -emigración e inmigración-.


Definición de población

Massimo Livi Bacci, en su Introducción a la demografía, , indica que la demografía requiere una previa definición de su objeto de estudio, es decir, de la población:1 2
Por población se entiende un conjunto de individuos, constituido de forma estable, ligado por vínculos de reproducción e identificado por características territoriales, políticas, jurídicas, étnicas o religiosas... Una población, pues, se definirá como tal si tiene continuidad en el tiempo y si esta continuidad está asegurada por vínculos de reproducción que ligan padres e hijos y garantizan la sucesión de las generaciones. Finalmente, una población se define también por las características que trazan su perfil y sus límites.... Los límites y fronteras de las distintas poblaciones son tales que los agregados así definidos asumen su propia autonomía y estabilidad, reproduciéndose y conservándose en el tiempo.
Una población, tal como se ha definido, tiende a perpetuarse y a permanecer en el tiempo, pero ello no significa que sea eterna...
Una población se extingue porque la natalidad es insuficiente para compensar la mortalidad, o porque poblaciones inicialmente distintas se fusionan entre sí.1

Definición de demografía

Para Livi Bacci, aclarado en buena medida el concepto de población se puede acometerse el de demografía:1
A partir de la definición de población puede deducirse una definición de la demografía, la cual estudiaría aquellos procesos que determinan la formación, la conservación y la desaparición de las poblaciones. Tales procesos, en su forma más agregada, son los de fecundidad, mortalidad y movilidad. La variedad de combinaciones de estos fenómenos, interdependientes entre sí, supone la velocidad de las modificaciones de la población, tanto en sus dimensiones numéricas como en su estructura. Massimo Livi Bacci, Introducción a la demografía1
http://www.google.com.co/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&cad=rja&docid=S3oypTtSJwRkiM&tbnid=1SrYzkJzl3vZ7M:&ved=0CAUQjRw&url=http%3A%2F%2Fwww.eumed.net%2Fcursecon%2F2%2Fcursodem.htm&ei=oqU_Uc2QEZKe8QS6oIDgDQ&bvm=bv.43287494,d.eWU&psig=AFQjCNEADggWDXNTmj3aFQQWm_XLitv-kQ&ust=1363212062724155


Como Hacer Un Ensayo

viernes 01 de febrero del 2013
viernes 01 de febrero del 2013 http://riosucio-choco.gov.co/apc-aa-files/34663539366362663939316564643930/geografia_mapa_colombia.jpg
Michel Eyquem de Montaigne, creador moderno del género ensayístico, retratado por Daniel Dumonstier.
El ensayo es un tipo de prosa que brevemente analiza, interpreta o evalúa un tema. Se considera un género literario, al igual que la poesía, la ficción y el drama.
Las características que debe tener un ensayo son las siguientes:
  • Es un escrito serio y fundamentado que sintetiza un tema de gran significación.
  • Posee un carácter preliminar, introductorio de carácter propedéutico.
  • Se expresa en un estilo denso y no se acostumbra la aplicación detallada.
Es un género literario dentro del más general de la didáctica.

Definición y origen del ensayo

El ensayo consiste en la interpretación o explicación de un determinado tema —humanístico, filosófico, político, social, cultural, deportivo, por tomar algunos ejemplos—, sin que sea necesariamente obligado usar un aparataje documental, es decir, desarrollado de manera libre, asistemática, y con voluntad de estilo. Se trata de un acto de habla perlocutivo.
Un ensayo es una obra literaria breve, de reflexión subjetiva, en la que el autor trata de una manera personal, no exhaustiva, y en la que muestra —de forma más o menos explícita— cierta voluntad de estilo. Esto último propone crear una obra literaria, no simplemente informativa. Puede tratar sobre temas de literatura, filosofía, arte, ciencias y política, entre otros.
Sólo en la edad contemporánea este tipo de obras ha llegado a alcanzar una posición central.
En la actualidad está definido como género literario, debido al lenguaje, muchas veces poético y cuidado que usan los autores, pero en realidad, el ensayo no siempre podrá clasificarse como tal. En ocasiones se reduce a una serie de divagaciones y elucubraciones, la mayoría de las veces de aspecto crítico, en las cuales el autor expresa sus reflexiones acerca de un tema determinado o, incluso, sin específico tema alguno.
Ortega y Gasset lo definió como «la ciencia sin la prueba explícita». Alfonso Reyes, por otra parte, afirmó que «el ensayo es la literatura en su función ancilar» —es decir, como esclava o subalterna de algo superior—, y también lo definió como «el Centauro de los géneros». El crítico Eduardo Gómez de Baquero —más conocido como Andrenio— afirmó en 1917 que «el ensayo está en la frontera de dos reinos: el de la didáctica y el de la poesía, y hace excursiones del uno al otro». Y por su parte Eugenio D'Ors lo definió como la «poetización del saber».
Su origen se encuentra en el género epidíctico de la antigua oratoria grecorromana, y ya Menandro el Rétor, aludiendo al mismo bajo el nombre de «charla», expuso algunas de sus características en sus Discursos sobre el género epidíctico:
  • Tema libre (elogio, vituperio, exhortación).
  • Estilo sencillo, natural, amistoso.
  • Subjetividad (la charla es personal y expresa estados de ánimo).
  • Se mezclan elementos (citas, proverbios, anécdotas, recuerdos personales).
  • Sin orden preestablecido (se divaga), es asistemático.
  • Extensión variable.
  • Va dirigido a un público amplio.
  • Conciencia artística.
  • Libertad temática y de construcción.
El ensayo, a diferencia del texto informativo, no posee una estructura definida ni sistematizada o compartimentada en apartados o lecciones, por lo que ya desde el Renacimiento se consideró un género más abierto que el medieval tractatus o que la suma, y se considera distinto a él también por su voluntad artística de estilo y su subjetividad, ya que no pretende informar, sino persuadir o convencer.
Utiliza la modalidad discursiva expositivo-argumentativa y un tipo de «razonamientos blandos» que han sido estudiados por Chaïm Perelman y Lucie Ollbrechts-Tyteca en su Tratado de la argumentación.
A esto convendría añadir que en el ensayo existe además, como bien ha apreciado el crítico Juan Marichal, una «voluntad de estilo», una impresión subjetiva que es también de orden formal.
Otros géneros didácticos emparentados con el ensayo son:
  • El discurso (en el sentido de «discurrir» sobre un tema concreto).

martes 29 de enero del 2013 El Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, es la entidad encargada de producir el mapa oficial y la cartografía básica de Colombia; elaborar el catastro nacional de la propiedad inmueble; realizar el inventario de las características de los suelos; adelantar investigaciones geográficas como apoyo al desarrollo territorial; capacitar y formar profesionales en tecnologías de información geográfica y coordinar la Infraestructura Colombiana de Datos Espaciales (ICDE). Tiene como objetivo cumplir el mandato constitucional referente a la elaboración y actualización del mapa oficial de la República; desarrollar las políticas y ejecutar los planes del Gobierno Nacional en materia de cartografía, agrología, catastro y geografía, mediante la producción, análisis y divulgación de información catastral y ambiental georeferenciada, con el fin de apoyar los procesos de planificación y ordenamiento territorial.[cita requerida] Se conoce como Carta Internacional de Derechos Humanos1 al siguiente conjunto de documentos sobre derechos humanos, proclamados por las Naciones Unidas, en diversos momentos: El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2200A (XXI), de 16 de diciembre de 1966, entrada en vigor el 23 de marzo de 1976. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2200A (XXI), de 16 de diciembre de 1966 y entrada en vigor el 3 de enero de 1976. Los protocolos facultativos correspondientes (el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte) La Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948 en París. La Declaración Universal de Derechos Humanos tiene carácter de derecho internacional consuetudinario; puesto constituye unas orientaciones o líneas a seguir, aunque es citada frecuentemente en las leyes fundamentales o constituciones de muchos de países y en otras legislaciones nacionales, no obstante, no tiene el tratamiento de acuerdo internacional o tratado internacional. Los dos Pactos Internacionales: el de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el de Derechos Civiles y Políticos, constituyen acuerdos vinculantes, aprobados por la Asamblea General en 1966, desarrollan la Declaración Universal, ya que plasman en obligaciones jurídicas los derechos que figuran en ella y establecen órganos para vigilar el cumplimiento por los Estados partes. Estos dos Pactos reciben también el nombre de Pactos de Nueva York. Los protocolos facultativos (facultativo en su acepción de opcional) que pueden acompañar a los tratados de derecho humanos establecen procedimientos (por ejemplo, de investigación, denuncia o comunicación) en relación con el tratado principal, o bien, desarrollan aspectos particulares del mismo. Los protocolos facultativos tienen el estatus de tratados internacionales y están abiertos a una firma y ratificación adicional por los estados parte de tratado principal. Unos protocolos facultativos requieren ser parte del tratado principal y otros no, según se acuerde en la redacción de los mismos.